01

Una ficha con contexto

El título, la descripción y las palabras clave explican a qué corresponde cada entrada. Estos datos no están cifrados, por lo que conviene usarlos como referencias y reservar la información confidencial para los campos secretos. Una buena descripción evita dudas cuando vuelves a una credencial que utilizas con poca frecuencia.

  • Contraseña secreta para una credencial o una clave.
  • Texto secreto para una licencia, una clave API o una nota confidencial.
  • Palabras clave para localizar la entrada por su contexto.

02

Busca primero, descifra después

El listado permite buscar por título y palabras clave. Al abrir una entrada, los campos secretos permanecen ocultos hasta introducir la contraseña de bóveda correspondiente. Después se muestran en la página y pueden copiarse al portapapeles. La consulta se integra en una secuencia sencilla: localizar, abrir y utilizar.

03

Mantén la información al día

Puedes editar la información de la ficha y sustituir sus campos sensibles cuando cambien. Las entradas que dejan de utilizarse se desactivan y pueden volver a activarse. Esta función conserva el registro, pero no equivale a un historial de versiones anteriores del contenido: las copias de seguridad siguen teniendo su propia función.

04

Cada usuario, sus entradas

La aplicación vincula cada registro a su propietario y aplica permisos para consultar, crear o editar. El registro de operaciones recoge acciones de gestión como la creación, la edición y los cambios de estado. Esta estructura ayuda a mantener una forma de trabajo ordenada a medida que aumenta el número de entradas.